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Junio 2021

Exponencialistas

Lo que comenzó en Texas …

 

La Universidad de Texas en Austin tiene un dicho: “Lo que comienza aquí cambia el mundo”.

Bueno, lanzamos “Los Exponencialistas” en el año 2015 con la ayuda de un pequeño pero brillante grupo de estudiantes de la Universidad, sin embargo la historia comienza desde antes…

Primero me enamoré del emprendimiento cuando era niño. Quería ser vaquero cuando creciera (recuerden, SOY de Texas). Mi padre me dijo: “En lugar de trabajar por un salario mínimo como vaquero el resto de tu vida, ¿por qué no te dedicas a los negocios y te compras tu propio rancho?

 ¡Entonces se me alumbró el bombillo! Así que inicié mi primer negocio…vender barras de caramelo a trabajadores en las obras de construcción. Cometí todos los errores posibles. Robé las barras de caramelo del mercado de la casa. Actuar así nunca es un buen comienzo. Y, olvidé tener en cuenta el costo del material al calcular mi ganancia. Pero, de nuevo, ¡tenía 10 años!

Para ese mismo tiempo, ¡realmente trabajé como vaquero! Aquí encontré mi pasión por ayudar a aquellos con menos oportunidades. Trabajé en un rancho con varios vaqueros que habían emigrado de México. Hice amistades cercanas con ellos y sus familias.

Me molestó que personas tan asombrosas y trabajadoras no obtuvieran la misma educación y oportunidad que yo. No me pareció justo.

 

MI MOMENTO DE EPIFANÍA LLEGÓ CUANDO TENÍA 20 AÑOS. ESTABA LEYENDO UN LIBRO CUANDO ME DI CUENTA DE QUE PODÍA COMBINAR MI AMOR POR EL ESPÍRITU EMPRESARIAL Y MI PASIÓN POR EMPODERAR A AQUELLOS CON MENOS OPORTUNIDADES.

 

Me di cuenta de que el emprendimiento podría usarse como una HERRAMIENTA para crear riqueza e innovación en comunidades con bajos recursos. Mejor aún, podría enseñársele a jóvenes con talento dentro de esas comunidades. Después de todo, los jóvenes tienen la llave del futuro.

Entonces, en mi cabeza rondaba la idea de que estos jóvenes podrían ser los que crearan la transformación de adentro hacia afuera. El viejo proverbio de enseñar a alguien a pescar en lugar de darle un…empoderarlo…resonó en mí como mi razón de ser.

Después de eso, tuve muchos percances e intentos fallidos. Casi me asocio con un grupo en Etiopía, pero varias cosas no me parecieron correctas. Además, mi pasión siempre fue desarrollar programas para las personas y familias que conocía en mi país y en América Latina.

Entonces, en 2015, el destino me conectó con un profesor de la Universidad de Texas que amaba mi idea y me sugirió que la desarrollara aún más con un equipo de estudiantes de su clase.

Allí conocí a mi cofundadora, Ashley Chen, quien me ayudó a lanzar la idea junto con un grupo de estudiantes apasionados que ella misma vinculó. 

El resto es historia…o al menos eso esperamos. Si tenemos algo que decir al respecto, ¡qué comience aquí y cambie el mundo! 

 

Jared Gossett,

CEO